
Ya ha pasado un año y medio, prácticamente. Toscano llegó con sus promesas de solución. ¿Qué ha ocurrido con ellas? Se perdieron. Hoy el panorama es bastante peor que en junio de 2011. Mucho peor. Toscano se excusa achacando la responsabilidad a la herencia recibida. Es el patrón. Pero, la cuestión es, ¿ha mejorado en algo la situación de nuestro pueblo en este tiempo? Y la respuesta es, como hemos dicho, categórica. No solo no ha mejorado, sino que, sin control, la situación ha empeorado de una manera clara. Y eso es responsabilidad del equipo de gobierno del PP que encabeza Toscano. Solo suya.
Los servicios se han deteriorado. La limpieza, los servicios sociales, la educación, la cultura, la seguridad... Todo ha sufrido un deterioro evidente que convierten hoy, a Aljaraque, en una referencia de mala gestión.
Trabajadoras y trabajadores en una situación de desesperación por el impago continuado de nóminas. Ciudadanos y ciudadanas que ven como muchas cosas que ofrecía el Ayuntamiento han desaparecido o son más caras, en muchos casos inaccesibles en una coyuntura como la que atravesamos.
Mientras Rajoy nos asfixia por arriba, desmantela el estado democrático y del bienestar, carga contra la educación pública, la sanidad universal, la dependencia..., recorta salarios, quita derechos laborales, controla la televisión pública, ningunea la representación política, hunde al país en una senda de recortes que está incrementando el paro a una velocidad mayor que la que sufrimos en años anteriores, aquí, su discípulo Toscano, sigue esa misma estrategia.
¿Dije que no subiría los impuestos? ¿Afirme que los trabajadores y trabajadoras municipales no debían tener miedo? (¿miedo a qué?), ¿Comprometí mejoras, inversiones, crecimiento económico? ¡Cuántas mentiras -debe pensar! Es difícil engañar más a una población.
Ahora necesita buscar culpables. Sea la gestión del gobierno anterior, sea Diputación Provincial, sea quien sea. Ninguna responsabilidad le toca. Es una víctima. No tiene capacidad para cambiar las cosas y solo puede despedir, empeorar las condiciones de sus trabajadoras y trabajadores, dejar de prestar servicios, mantener pobremente los que deje en pié..., sin otra iniciativa, sin ninguna propuesta de solución. Y tal vez eso sea lo peor de todo. Eso, y no saber lo que nos espera


